La final del Mundial 2030 tendrá una tecnología única en el mundo del fútbol

Por Pavel Ramírez

Iniesta, el minuto 116 o la pierna de Casillas ante Robben… Si hay algo que detiene el tiempo en un país como España es la celebración de la final de un Mundial. En 2030, la máxima cita del fútbol nos espera en nuestro país, con dos estadios -el Santiago Bernabéu y el Camp Nou- disputándose ser la sede del último encuentro del torneo que también reclama Marruecos. Pero, mientras se decide el escenario decisivo, solo tenemos una certeza: ese encuentro, que previsiblemente superará los 1.500 millones de espectadores del reciente Mundial de Catar, tendrá detrás la tecnología más puntera que hayamos visto en la historia. Dentro y fuera del césped.

En plena expansión del VAR (videoarbitraje), no sería de extrañar que en 2030 veamos una tecnología más pulida y capaz de entrar en jugadas cada vez más polémicas. Sin embargo, teniendo en cuenta que el Gobierno de España prevé invertir 680 millones de euros en la modernización de estructuras, también veremos avances tecnológicos significativos en los estadios y en la propia organización de los partidos. ¿Cómo? 

El control de acceso a los estadios sin papel

Hace unos años, la entrada a un estadio implicaba entradas impresas en papel y torniquetes manuales. ¡Qué tiempos! Pero esos métodos, lentos y muchas veces inseguros, se han visto eclipsados por los constantes avances tecnológicos. Con el uso de tecnología RFID, se ha creado una experiencia de acceso que es rápida, eficiente y segura. Según un informe de IDSports, cerca del 70% de los asistentes a eventos deportivos de gran envergadura han enfrentado inconvenientes al acceder. La tecnología RFID minimiza estos problemas, ofreciendo un flujo de acceso continuo y a su vez recopilando datos que mejoran la seguridad y la experiencia del usuario.

Algo especialmente útil en una final del Mundial 2030 a la que podrían asistir alrededor de 85.000 personas, si se celebrase en el nuevo Bernabéu, o hasta 105.000 personas, si se jugase en el remodelado Camp Nou. Pero el RFID va más allá de una simple validación de entrada. Ya se exploran usos adicionales, como la implementación de varios niveles de seguridad. Esto podría incluir la verificación de la identidad del espectador en diferentes puntos del recinto, lo que agrega otra capa de seguridad al evento y ayuda a prevenir la reventa y el fraude de entradas.

Qué es el ‘Cashless’ y cuál es su rol transformador

Por otra parte está el ‘cashless’, un método que ya está siendo utilizado en eventos deportivos y, especialmente, en festivales y conciertos. Según los datos que maneja Casfid, que ya estuvo en el Mundial de 2022, la implementación de sistemas de pago sin efectivo podría incrementar hasta en un 35% el consumo dentro del estadio. Y, en una cita tan importante como la final del Mundial 2030, gracias a las transacciones aceleradas los espectadores tendrían más tiempo para disfrutar del partido y menos tiempo esperando en colas.

Por último, hay un campo en pleno proceso de exploración dentro de la tecnología que envuelve al fútbol: la realidad aumentada. Lo empezamos a ver con proyectos como Beyond Stats, una iniciativa de Microsoft para mostrar estadísticas avanzadas en tiempo real sobre el césped, gracias al análisis ultrarrápido de más de 3,5 millones de datos durante cada partido. Pero la realidad aumentada no es solo una cuestión de eficiencia; se trata también de mejorar la experiencia del espectador de formas innovadoras. En este sentido ya se invierte en realidad aumentada para que los asistentes puedan tener acceso a información de juego en tiempo real, repeticiones y más, directamente desde sus dispositivos móviles.

Foto: EFE

Fuente: www.lainformacion.com

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